La caída de Alejandro Curtos


La caída de Alejandro Curtos

Terranova Editores
Primera edición 2013
Mención de Honor Certamen Pen Club de Puerto Rico, 2014
Categoría Novela
Yolanda López
La obra trata de un médico que es demandado por una paciente a la que atendió  muchos años antes de la acción de la novela. La niña nacida en el parto de la paciente tiene una condición muy severa que (puede que sí o que no), hubiera sido corregida de haberse detectado a tiempo. El caso de impericia caía en una zona dudosa y la paciente estaba consciente de esto, pero fue convencida por su otra hija para que llevara el caso contra el médico. A pesar de ser buenas personas, el galeno compartía su vida y oficina con una colega-amante, siendo casado. La estabilidad económica, profesional y familiar del protagonista se ve amenazada por la demanda contra él y, en efecto, su vida cambia.
Es una novela corta enlazada por diez capítulos que, a pesar de ser identificados con números romanos en lugar de nombres, tiene la peculiaridad de incluir un epígrafe al comienzo de cada uno de ellos. Esto resulta en una experiencia interesante para el lector, que busca en cada capítulo la correspondencia con la cita, a la vez que incentiva, en alguna medida, el indagar aún más acerca del fragmento citado.
Llama la atención, la habilidad mostrada por la escritora en acercar al lector no solo el punto de vista del médico demandado por daños y perjuicios, en un caso algo dudoso, sino también la situación de la familia víctima del infortunio (sea por la impericia del galeno o meramente por condiciones genéticas de la perjudicada). El reto que se impuso la autora no fue sencillo. Ella se propuso poner al lector en el lugar de cada una de las dos partes que se enfrentan en un juicio, que se identifique con ambas partes. Mediante este reto tenía que presentar los puntos positivos y negativos de ambos lados, ninguno de ellos puramente bueno ni exclusivamente malo.
López López nos muestra gente más o menos común en una situación que se ha dado con tanta frecuencia, e impacto, para la clase médica, que casi todos hemos escuchado hablar al menos de un caso similar. En la mayoría de las ocasiones tenemos la oportunidad de conocer de buena tinta solo uno de los lados. En su novela, la autora logra que nos identifiquemos con el médico, quien en realidad no era un profesional irresponsable, con la madre de la joven afectada, mujer que tuvo que dedicar su vida a una hija impedida de prácticamente todo, e inclusive que entendamos a la hermana de la joven perjudicada, quien se vio separada de su madre al punto de que ni siquiera la llama madre. Imposible abanderarnos de un lado o de otro aunque supiéramos que la resolución en su contra destruiría la carrera médica del protagonista.
Con naturalidad y sin entrar en panfletismos, Yolanda López López nos muestra, por un lado: los submundos dentro de la industria médica; el profesional acostumbrado a unos ingresos, necesarios en algunos casos; la esposa capaz de renunciar a su felicidad por mantener un status de vida desahogado; los grupos sociales alrededor de ellos, los cuales se sostienen en la medida en que se mantenga ese status; la corrupción dentro de los sistemas de apoyo, como lo es el propagandista médico que se deja seducir por el dinero a riesgo de la pérdida de todo, y nuestra identificación  con “la otra”, comúnmente conocida como amante, chilla u otros adjetivos mucho más crueles, que no toman en consideración en la mayoría de los casos, sus razones. Por otro lado demuestra también la autora,  lo oportuno del refrán en inglés, muy conocido: “calamity is opportunity”, al plantear en qué medida la pérdida de todo lo que el protagonista “era”, facilitó que llegara a ser lo que deseaba ser, en realidad.
Todo esto lo presenta la autora en varios escenarios, incluyendo unas maravillosas imágenes de algunas provincias de Francia. Por medio del recurso del diario nos lleva a conocer, no solo los antecedentes familiares del protagonista, sino que al repetir la fórmula del diario encontrado, en esta ocasión por el hijo del protagonista al finalizar la obra, sugiere la repetición de las vidas del hombre y su descendencia.
El vocabulario es sencillo, y la manera de narrar clara, lo que facilita una lectura ágil. Sus descripciones son acertadas, con respecto a los personajes y a los ambientes, muchas de ellas tan bien logradas que resultan hermosísimas. Para concluir: La caída de Alejandro Curtos es una lectura obligada, cuando queremos conocer más de la literatura puertorriqueña contemporánea, digna de los reconocimientos que para su bien se realicen.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Fuimos, SOMOS, Seremos - Página 1

Sobre mi cadáver

El sabio de la familia