Leyenda dedicada a mi amigo Pablo y a las Musas



Cuenta la boca del pueblo, que orgulloso de su don,
Marsías retó al dios Apolo, pensándose vencedor.
Al derecho y al revés tocaba la lira el dios,
y en la flauta no podía, hacer lo mismo el pastor.
Por más que tratase el hombre de superarse en el duelo,
A soplar, sólo alcanzaba por entre llaves y huecos.
El final, fue decidido por las Musas en derecho,
Perdió Marsías la vida, más el orgullo en el reto.

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