La culpa


¿Quién es culpable...
Tú que ocupaste los segundos de mis días,
O yo que renuncié a la prosa y a la rima?

¿A quién culpar...
Si en el beso en el que entregaste la pasión,
Yo, confiada ofrecí mi mente,
mi verbo,
mi esencia?

Que mientras tú me pensabas desnuda y rendida,
yo me derramaba por aquella sonrisa,
que creía tierna,
que pensé quedaba
prendida en el niño
con su caramelo.

¿A quién culpar si al pedir mi cuerpo, yo brindé mi corazón,
si al besar mi pecho, te entregaba el alma
si al pedirme amor, consagré mi vida.

Tú hablabas el idioma de la tierra,
yo ilusa contestaba en cielo.

Nadie se percató.
Fue un mero problema de comunicación.

Comentarios

Rebecca Rosenbaum ha dicho que…
hola Terra,
un excelente escrito.
Si me lo permites, lo colocaré en Agosto en mi blog. Ahora estoy de vacaciones. Un descanso me hacía bien. Y me gusta leer los posts de los amigos. Te encuentro aqui con letras maravillosas.

un abrazo^^
Miranda Merced ha dicho que…
Gracias, Rebecca. ¡Bienvenida siempre!

¡Besos!

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